9 consejos para hacer manualidades con los niños

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Un buen plan para tener a los niños entretenidos en el verano es hacer manualidades con ellos, pero si no lo planeas bien también puede convertirse en una pesadilla para ti. Aquí les comparto 9 consejos que he aprendido a través de muchas pruebas y errores.

  1. Antes de empezar las manualidades asegúrate que no tiene hambre o ganas de ir al baño. Es muy complicado que pueda comer algo o salir corriendo al baño cuando esta completamente embarrado de pintura.
  1. Solamente saca lo que vas a usar. Si tienes a la vista todos los suministros de papelería lo más seguro es que tu niño va a querer agarrar todo menos las cosas que tienes planeadas para la actividad.
  1. Antes de sentar al niño ten todas las cosas que vas a usar listas. La paciencia no suele ser una característica de los niños pequeños.
  1. Usa una silla con cinturón para tener más control. Así puedes evitar que salga corriendo con las manos llenas de pintura a ensuciar paredes o sillones.
  1. Usa mantel de plástico en mesa y piso y pégalo con masking tape para que no se resbale.
  1. Usa una bata o ponle ropa que pueda ensuciar.
  1. Ten expectativas realistas del resultado. Lo más seguro es que no te saldrá igual a como se ve en Pinterest. Se flexible si el niño encontró una forma más “divertida” de jugar y no hace las cosas tal como lo mostraba el tutorial que encontraste en internet.
  1. Ten siempre toallitas húmedas a la mano para controlar cualquier situación.
  1. En mi opinión, una manualidad que vale la pena es una en la que el niño se entretiene más tiempo que el tiempo en que te tardas en prepararla. Busca actividades sencillas, generalmente son las que más los entretienen.

¡Mucha suerte!

La pesadilla de quitar el pañal: 9 lecciones aprendidas

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Pues todavía no puedo cantar victoria, pero llevo ya 5 meses de haberle quitado el pañal a mi niño y cada día estamos más cerca de lograrlo. No han sido nada fáciles estos 5 meses, en este tiempo lo he intentado todo, hemos tenido días muy buenos y días muy malos, y si bien no tengo el secreto para que los niños dejen el pañal en 3 días, si tengo los siguientes 9 consejos prácticos que les pueden ayudar si están en esta etapa.

  1. Salir con cambios de ropa Y bolsas de plástico

Al principio salir a la calle es uno de los temores más grandes que tienes. “¿Qué voy a hacer si se hace pipi y estoy en la calle?” Mi consejo: respira profundo, tómalo con calma y sal preparada con cambios de ropa (pantalón, calzón, calcetas y zapatos), pero también bolsas.

Cuando necesites hacer uso de los cambios de ropa, la ropa que sale de la pañalera esta seca, pero la ropa que entra va a estar mojada (y no de agua). Lleva bolsas del super para meter la ropa mojada y que no ensucie lo demás.

  1. Lava la ropa sucia lo más pronto posible

No digo que laves a profundidad cada prenda que se ensucia, cada vez que hay un accidente (si haces eso podrías pasar días enteros lavando ropa), pero si que trates de enjuagarla al menos, en cuanto te sea posible. De lo contrario el olor a pipi empieza a impregnarse poco a poco en toda la ropa.

  1. Ten una cubeta en el baño

Para no correr al cuarto de lavado cada vez que haya un accidente pon una cubeta en el baño del niño. Cada vez que haya un accidente puedes enjuagar la ropa en el lavabo y echarla a la cubeta. Cuando la cubeta se llena (y puede pasar), o el día se acaba, llevas toda la ropa en una sola vuelta al cuarto de lavado.

  1. Si se le impregna el olor a pipi a la ropa

Si la ropa ya tiene impregnado el olor a pipi lo que puedes hacer es meter una lavadora con una taza de vinagre de manzana en lugar de detergente, y cuando termine el ciclo, poner otro ciclo ya con detergente normal. Es importante que si la ropa sigue con olor a pipi NO la metas a la secadora, cuélgala para que se seque. El calor de la secadora sólo hará que se impregne más el olor.

  1. Crocs

No soy nada fan de los crocs, pero en la escuela me pidieron que mandara al niño con estos zapatos mientras esté en entrenamiento. Esto sirve para no tener que cambiarle los zapatos si tiene accidentes. Este tipo de zapatos ya solo se limpian con una toallita húmeda en caso de accidentes.

  1. Teflón de tela

Para no tener que usar crocs todo el tiempo, puedes ponerle teflón de tela a los tenis. De esta manera si hay accidentes no son tan graves, y el olor no se impregna tan fácil.

Igual puedes usar el teflón en sillones y sillas.

Yo lo consigo en Home Depot.

  1. Pantalones con resorte, nada de cinturones, ni tirantes.

De lo que se trata es de que sea lo más fácil y rápido posible bajar y subir pantalones.

  1. Papel de china en el baño

¿Te ha pasado el típico: “ya vamos a salir, ve al baño”, y el niño contesta tajantemente “no quiero ir”, aunque tu sabes que si tiene que ir?

Para estos casos puedes echar papel de china de colores en su baño para hacer más “emocionante” la visita al baño. Puede ver cómo cambia de color el agua, y puedes tener varios colores para que él escoja el que más le guste.

  1. Beneficios de ser grande (no solo responsabilidades)

Con la llegada de la bebé el tema de los accidentes de pipi se incrementaron notablemente. El mejor tip que me pasaron para contra restar esto: que tenga beneficios ser el grande, no solo responsabilidades. Por ejemplo, “la bebé quiere jugar con la bici, pero no puede porque es chiquita, tu si puedes porque ya eres grande”.

Buena suerte, espero que estos consejos hagan menos pesada esta etapa.

¿Cuándo dejas de ser “mamá primeriza”?

A mother and her son with a new baby

Soy mamá de nuevo, y no puedo ser más feliz. Ciertamente ya no soy una “mamá primeriza”, ya sé cambiar pañales (aunque cambiarle el pañal a una niña es un poco diferente que cambiarle el pañal a un niño), ya se vestir a la bebé sin lastimarla, la sé bañar en menos de 5 minutos, no me angustio tanto cuando llora un poco mientras puedo preparar todo para darle de comer… en fin, las cosas practicas de la maternidad ya las tengo dominadas.

Son las cosas nuevas las que me estresan. ¿Cómo hago para que mi niño de dos años y medio no sienta celos por la hermana?, ¿cómo me organizo para poder seguir siendo parte tan activa de la vida de mi niño con una bebé recién nacida?, ¿cómo hago para que desarrollen una buena relación?, ¿cómo le doy el mismo tiempo (o algo muy parecido) a mi segunda bebé que lo que le di al primero?, ¿cómo desarrollo la misma relación tan cercana que tengo con mi primer niño con mi segunda bebé?

La verdad es que pensándolo bien creo que nunca dejas de ser “mamá primeriza”, siempre habrá las cosas nuevas que lleguen a tu vida y que no sepas cómo manejar. Siempre habrá cosas que el primero no hizo que la segunda si hará. O etapas nuevas por las que el primero irá pasando que nunca habías vivido.

Pero lo que creo que si va cambiando es la ansiedad con la que te enfrentas a esas nuevas cosas. No es que lo sepas todo, pero ya tienes experiencia. Ya sabes que no se va a traumar si un día no le compras el juguete que quería. Ya sabes que no pasa nada si un día no come bien. Y ya sabes que no pasa nada si un día no pudiste cargarlo en cuanto empezó a llorar, o cambiar el pañal en el segundo en que se ensució.

Creo que de lo que se trata es de disfrutar la maternidad, no de sufrirla. Y si, creo que nunca dejas de ser “mamá primeriza”.

5 razones para esperar antes de avisar del nacimiento de tu bebé

Acaba de nacer mi segunda bebé por cesárea y una de las mejores cosas que se me ocurrió fue no avisar a nadie hasta casi un día después. No sé cómo sea la recuperación por parto natural, pero la recuperación … Sigue leyendo

Una mamá egoísta

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Yo creo que ser un poco “egoísta” como mamá, te permite ser una mejor mamá. Cuando nació mi primer bebé me desvivía por estar a su disposición 24/7.

Comía en 10 minutos cualquier cosa que estuviera al alcance (no siempre lo más saludable), me bañaba en 5 minutos (o menos) para estar disponible en cuanto me necesitara. Mientras él dormía trataba de dormir (ya saben el típico “cuando el bebé duerme tu duermes” que no siempre puedes lograr), y cuando no podía dormir me la pasaba leyendo y buscando cosas en internet que me ayudaran a ser una “mejor” mamá.

Ni pensar en tomar un descanso, en pedirle ayuda a nadie para que me cuidara al bebé en lo que yo dormía o me daba una escapada al salón. Todo eso me hacía sentir como una mala madre.

Ahora en retrospectiva y a poco tiempo de que nazca mi segundo bebé me he dado cuenta de algo: ser “egoísta” como mamá no me hace una mala madre, de hecho yo creo que me hace mejor mamá.

Y no me refiero a dejar al niño encargado con una nana todo el día, me refiero a darme ese “break” de la maternidad un rato cada semana, ese “break” que me hace regresar a casa y a mi niño con ánimos renovados, con más ganas que nunca de echarme al suelo a jugar con él a los carritos, a los trenes o a lo que sea que se le ocurra. Me da la oportunidad de ser más paciente con él cada vez que tiene un accidente porque se le olvidó avisarme que quería ir al baño (otra vez), o cada vez que me pide que le cuente el mismo cuento por cuarta vez en el día (que ya me estoy aprendiendo de memoria).

Ser esa “mamá egoísta” me ha permitido no olvidarme de mi misma, de tener metas de crecimiento personal otra vez, a pesar de ser una mamá de tiempo completo. Me permite seguir descubriendo quién quiero ser yo, más allá de ser “la mamá de…”, “la esposa de…”.

En realidad, yo creo que dejar esa culpabilidad y permitirme no ser esa madre abnegada y que sólo piensa en el niño, me hace una mujer más feliz, y por ende, una mejor mamá.