¿Cuándo dejas de ser “mamá primeriza”?

A mother and her son with a new baby

Soy mamá de nuevo, y no puedo ser más feliz. Ciertamente ya no soy una “mamá primeriza”, ya sé cambiar pañales (aunque cambiarle el pañal a una niña es un poco diferente que cambiarle el pañal a un niño), ya se vestir a la bebé sin lastimarla, la sé bañar en menos de 5 minutos, no me angustio tanto cuando llora un poco mientras puedo preparar todo para darle de comer… en fin, las cosas practicas de la maternidad ya las tengo dominadas.

Son las cosas nuevas las que me estresan. ¿Cómo hago para que mi niño de dos años y medio no sienta celos por la hermana?, ¿cómo me organizo para poder seguir siendo parte tan activa de la vida de mi niño con una bebé recién nacida?, ¿cómo hago para que desarrollen una buena relación?, ¿cómo le doy el mismo tiempo (o algo muy parecido) a mi segunda bebé que lo que le di al primero?, ¿cómo desarrollo la misma relación tan cercana que tengo con mi primer niño con mi segunda bebé?

La verdad es que pensándolo bien creo que nunca dejas de ser “mamá primeriza”, siempre habrá las cosas nuevas que lleguen a tu vida y que no sepas cómo manejar. Siempre habrá cosas que el primero no hizo que la segunda si hará. O etapas nuevas por las que el primero irá pasando que nunca habías vivido.

Pero lo que creo que si va cambiando es la ansiedad con la que te enfrentas a esas nuevas cosas. No es que lo sepas todo, pero ya tienes experiencia. Ya sabes que no se va a traumar si un día no le compras el juguete que quería. Ya sabes que no pasa nada si un día no come bien. Y ya sabes que no pasa nada si un día no pudiste cargarlo en cuanto empezó a llorar, o cambiar el pañal en el segundo en que se ensució.

Creo que de lo que se trata es de disfrutar la maternidad, no de sufrirla. Y si, creo que nunca dejas de ser “mamá primeriza”.

Anuncios

5 razones para esperar antes de avisar del nacimiento de tu bebé

Acaba de nacer mi segunda bebé por cesárea y una de las mejores cosas que se me ocurrió fue no avisar a nadie hasta casi un día después. No sé cómo sea la recuperación por parto natural, pero la recuperación … Sigue leyendo

La ropa del bebé

carters-original-bodies-bebes-ninos-y-ninas-_MCO-F-20768369_1395

Llegó el tiempo de empezar a sacar la ropa de bebé para ver qué puedo usar con mi niña. Ya no tengo que comprar tantas cosas como cuando tuve a mi primer bebé, pero me acuerdo de todos los errores que cometí al comprar la primera vez así que aquí les comparto lo que aprendí.

  • Considera que dejan muy rápido la ropa cuando son bebés

Es la etapa en la que más rápido crecen así que es la ropa que más rápido va a dejar.

Primero está la talla de recién nacido, que es la que más rápido dejan (yo no compraría demasiada ropa en esta talla).

Después las tallas van de tres en tres meses (0-3, 3-6, 6-9, 9-12), luego empiezan a ir de seis en seis meses (12-18, 18-24), y ya cuando llegan a los dos años empiezan a ir por años. Esto es un muy buen indicativo de qué tan rápido crecen los bebés en cada etapa (y qué tanto van a poder usar la ropa que les compres). Considéralo.

  • De RN a 3 meses lo que más van a usar son mamelucos

Yo recomendaría enfocarse en mamelucos para esta etapa y dejar la ropa de salir para cuando son más grandes. En esta etapa casi ni salen y lo más cómodo para estar dormidos (que es lo que hacen casi todo el día) es el mameluco.

  • Cuando compres la ropa de tu bebé piensa qué clima va a hacer cuando tenga x meses 

A mi lo que me pasó es que veía unos pants de frío divinos y los compraba en varias tallas para que los pudiera usar más tiempo, pero para cuando llegamos a la talla siguiente ya no era invierno y ya no los podía usar. Piensa por ejemplo, “cuando la bebé nazca va a ser primavera, para cuando tenga 6 meses ya va a ser otoño”, etc, y compra la ropa de esos meses de acuerdo a la época del año en que la va a usar.

  • Ve sacando la ropa de meses más grandes antes de que creas que le puede quedar al bebé 

A veces ves un mameluco y lo ves enorme y dices “uff, de aquí a que le quede falta un buen”, y cuando por fin te animas a sacarlo ya a penas si le queda al bebé. Saca la ropa de tallas más grandes, vela probando al bebé antes de que las vaya a usar para que te puedas dar una idea más realista de si ya le queda o todavía no.

  • Cómo hacer que luzca la ropa si tiene reflujo o babea mucho

Mi primer bebé sufrió de reflujo y además babeaba demasiado. Esto hacía que todo el tiempo estuviera empapado en el pecho por una u otra razón. La solución es usar baberos, pero cuando le pones el babero no puede lucir toda la ropa que le compras con tanta ilusión. Lo que yo hacía para solucionar esto era ponerle el babero (de los de plástico), por dentro de la ropa. Así, tal vez la ropa estaba empapada, pero él estaba seco por dentro y no le tapas la ropa divina que le compraste.

Espero que les sirvan estos consejos.

¿Qué hacer mientras estas embarazada?

Estar embarazada de nuevo me pone a pensar mucho en lo que fue mi primer embarazo y todo lo que me hubiera gustado saber o hacer en ese entonces. Esto es lo que voy a hacer en este embarazo:

Jime embrazada de Valeria_Fotor

1. Ir al salón de belleza antes de que nazca la bebé.

Justo antes de que nazca mi bebé me voy a meter al salón de belleza, me voy a hacer manicure, pedicure, me voy a cortar el pelo, un facial, etc.

Suena muy banal, suena muy trivial, pero cuando tienes un bebé recién nacido no tienes tiempo para nada y si tienes mucho con qué lidiar (desveladas, horarios y rutinas nuevas en la casa, cuidados extensivos para un bebito, además ahora tendré el tema de los celos de un hermano mayor, etc). Un tema que si puedes controlar un poco más es cómo te sientes contigo misma.

Me acuerdo mucho que cuando tuve a mi primer bebé además de todo el agobio que implicaba ser mamá primeriza me sentía la más fodonga y fachosa del mundo. Lo cuál no ayuda mucho a los ánimos.

2. Ve buscando un look cómodo en el que te sientas bien.

A mi lo que me pasó los primeros meses en que tenía ya a mi bebé en casa era que me sentía mega fodonga porque no te da tiempo a veces ni de bañarte. No sabía cómo peinarme si no era con secadora o plancha (para lo cuál es muy probable que no tengas tiempo todos los días).

Así que mi sugerencia es buscar un look con el que te sientas cómoda, que sepas que será rápido y práctico, y que no te haga sentir la más fodonga del mundo. Si piensas amamantar busca un look que incluya blusas abotonadas.

3. Hablar con tu pareja sobre cómo van a ser su relación ahora.

Un bebé en la casa cambia la dinámica de pareja, te guste o no. Ya no hay tanto tiempo para la pareja, ya no puedes ir al cine, al teatro, a cenar, al bar, a fiestas, salir con amigos, etc. Es un hecho y lo tienen que aceptar.

Lo único que se puede hacer es platicarlo y tratar de encontrar un plan con el que se sientan cómodos los dos, pero un plan que sea realista. Tal vez decir “una vez cada 15 días le encargamos el bebé a los abuelos y nos salimos a comer”, o “en cuanto se queden dormidos los dejamos encargados con alguien y nos salimos a cenar”.

4. Arregla todos los temas pendientes que tengas con tu pareja antes de que nazca el bebé.

Platica con tu pareja cualquier tema pendiente que tengan por resolver, porque cuando el sueño y cansancio se acumulan (y se van a acumular), puedes explotar en cualquier momento y sacar rencores y temas que no tienen que ver con lo que realmente te agobia en ese momento.

5. Y finalmente, no dejes que la gente te abrume con el “ahora si vas a ver lo que es bueno” o “duerme ahora que puedes”

Y si, en realidad si es un cansancio como nunca lo has sentido, pero ¿de qué te sirve preocuparte de eso desde ahorita? No es como que puedas dormir hoy todo lo que no vas a poder dormir los siguientes meses, ¿no?

Además, cada vez que tu bebito se acurruca en tus brazos, te agarra la mano o te empieza a sonreír, van a valer la pena los desvelos y malos ratos.

¿Qué más harías mientras estas embarazada?

Viajando a Orlando – Segunda Parte

En la primera parte de esta serie les platicaba sobre todos los preparativos para el viaje a Disney World, en Orlando. Desde el pasaporte, visa, hasta el hotel. Aquí les voy a platicar cómo preparamos al chaparrito para que disfrutara del viaje lo más posible, antes y durante el viaje.

Preparando al chaparrito para disfrutar de su visita

Empezamos a pensar en estas vacaciones aproximadamente un año antes de ir, así que tuvimos mucho tiempo para ir preparando al chiquito. Eso consistió básicamente en que fuera conociendo a los personajes de Disney para que cuando los viera los pudiera reconocer y significarán algo para él.

No soy muy fan de poner a mi niño a ver la tele así que traté de mantener al mínimo las películas, y lo que más usamos fueron juguetitos, figuras y libros. Así le fuimos “presentando” personajes como Mickey, Minnie, Goofy, los personajes de Cars, Toy Story, Monsters Inc., etc.

Es algo que valió muchísimo la pena ya que de los momentos más inolvidables que tenemos fue cuando conoció a Mickey (su favorito) y no podía quitarle los ojos de encima. No podía creer que lo estaba viendo y fue un poco difícil tomarle la foto con él porque en lugar de voltear a la cámara sólo quería ver a Mickey.

Conociendo a Mickey

También se emocionó mucho cuando vio a Sulley y Mike de Monsters, Inc, a Buzz y Woody de Toy Story, o a Winnie the Pooh. Y aunque no los conocía le llamaban mucho la atención personajes como las princesas, Dug y Russell de Up, Louie y Baloo del Libro de la Selva, entre otros.

 

Viajando al ritmo del pequeño

Normalmente cuando viajábamos antes de tener bebés éramos del tipo de poner despertador, planear día por día qué lugares íbamos a visitar e ir corriendo de un lugar a otro para tratar de abarcar lo más posible en un solo día. Esto ha cambiado radicalmente desde que viajamos con un chiquito, y principalmente este viaje no podía ser la excepción.

Yo creo que de lo que más ayudó a mi niño a disfrutar este viaje es que lo hicimos completamente a su ritmo. Jamás hubo despertadores, ni corrimos para llegar de un lugar a otro, ni le insistimos en mantenerse despierto para ver un show.

Pero creo que para lograr esto es importante que como papá sepas desde antes de llegar a los parques, que ir al ritmo de los pequeños significa que en un día tal vez sólo te subas a 4 atracciones, o que tal vez te tengas que salir del show porque le dio miedo al niño.

Se trata de respetar sus gustos y sus miedos, de respetar si esta cansado y necesita dormir y de tratar de pensar qué atracciones son las que más le pueden gustar. Ciertamente las atracciones para los más chiquitos no siempre son las más entretenidas para los grandes, o la que pensabas que le iba a encantar le da miedo, pero para nosotros este viaje era para el niño, así que así fue como lo hicimos.

 

Las atracciones para los chiquitos

Algo de lo que me encantó en los parques de Disney es que a un gran número de atracciones se pueden subir los pequeñitos (algo que no aplica a parques como Universal, ya después les contaré de esto).

Lo que si hay que tomar en cuenta es que, aunque por estatura no tengan problema para entrar a las atracciones o shows si puede darles miedo por temas de obscuridad o personajes que los sorprendan.

 

La carriola

Viajar con carriola tiene sus ventajas y desventajas. Aquí les cuento mi experiencia:

  • Desventajas

Aunque te dejen subir antes al avión cuando llevas niños pequeños, y te puedas bajar antes que otros pasajeros, de todas formas tendrás que esperar a que te entreguen la carriola a la puerta del avión. El problema está en que entre más te tardes en salir del avión, más te tardas en llegar a la fila de migración, y más te tardarás en lograr salir del aeropuerto.

Nosotros pudimos bajar muy rápido del avión, pero al estar esperando la carriola terminamos siendo los últimos en la fila de migración, misma que nos tomó dos horas.

Otra desventaja es que para subirte a algunos transportes que te llevan del hotel al parque hay que doblar la carriola. Es un poco complicado porque en un minuto tienes que quitar todas las cosas que cuelgan de la carriola, bajar al niño y tratar de acomodarte con todo lo que traes cargando.

  • Ventajas

Pero a pesar de todas las desventajas e incomodidades la verdad es que para mi siempre es mucho más fácil viajar con un chiquito en la carriola. Lo puedes controlar más fácil cuando hay muchas personas en un lugar, no lo cansas tanto al hacerlo caminar por periodos largos, no te cansas tu ya que no lo tienes que cargar, tampoco tienes que estar cargando nada más porque puedes poner todas tus cosas en la carriola, y cuando el chiquito está cansado se puede quedar cómodamente dormido en su carriola.

Si el niño quiere bajarse a caminar hay muchísimos lugares donde puedes dejar tu carriola estacionada un rato (y a pesar de la desconfianza que te pueda dar, la verdad es que al menos en mi experiencia, nunca pasó nada con nuestras cosas).

  • La alternativa

Otra opción es rentar la carriola al llegar a los parques, pero a mi no me parecía una carriola muy cómoda ni para el niño ni para los papás. No son de las que se puedan reclinar si el chiquito se quiere dormir y el espacio para colgar cosas es muy reducido. Además de que tienes un horario para regresarla y si viajas en temporada alta no te aseguran que haya disponibilidad.

 

Bueno, pues eso es todo por ahora. En la siguiente parte les platicaré sobre los parques que visitamos en Orlando, y si eran adecuados para el chiquitín o no.

 

También te puede interesar: Viajando a Orlando – Primera Parte y  Viajando con un chiquito en el avión