Verano Nick Jr. En el Papalote (…también para menores de 3 años)

Verano Nick Jr. en el Papalote

Verano Nick Jr. en el Papalote

El Papalote Museo del Niño es un clásico para visitar en familia desde 1993 en la Ciudad de México. Este verano en el Papalote está la exposición temporal “Verano Nick Jr.”, una exposición que se sugiere para niños entre 3 y 6 años, pero ya saben que yo siempre estoy buscando qué hacer con mi niño (menor de 3 años), así que decidí entrar de todas formas para ver si había algo que a mi chiquito le pudiera gustar.

Esta exposición temporal simula un circo con los personajes de Nick Jr. Si tu niño conoce esos personajes (Dora la Exploradora, Bob Esponja, Bubble Guppies, Rabbids Invasion, etc) puede ser un atractivo adicional llevarlo.

Hay muchas “estaciones” en este circo donde los chiquitos pueden jugar a hacer malabares, cruzar pistas de obstáculos, hacer magia, participar en desfiles, tratar de meter goles, etc. Y ciertamente los más grandes lo pueden disfrutar más porque tienen más coordinación y pueden participar mejor en las actividades, pero eso no significa que un chiquito de menos de tres años no pueda disfrutar aquí. Al menos podrán ver a otros niños jugar y ver cosas que normalmente no ven, con personajes que son conocidos para ellos.

Mi niño ya tiene casi dos años y se la pasó muy bien aquí. Ya camina, corre y se trepa a todo lo que pueda, lo que ayudó para que se la pasara bien. Se subió a puentes, pasó por túneles, intentó hacer malabares con aros, persiguió pelotas, y se entretuvo bastante viendo a los niños grandes hacer todo lo anterior (bien hecho).

Yo creo que un niño desde que ya camina puede disfrutar un poco este espacio también.

Adicional a estas “estaciones” de juego, la exposición incluye espectáculos de danza, espectáculos de malabarismo, magia, baile, equilibrismo, etc. en fechas y horarios definidos que puedes checar aquí: http://papalote.org.mx/programas-educativos

La entrada se incluye con el pase al Museo del Niño (que para menores de dos años no cuesta nada). Esta exposición temporal estará hasta el 21 de septiembre y si planeas ir con los más chiquitos yo te sugeriría esperar a que los niños grandes ya estén de regreso en la escuela, para que no esté tan lleno el lugar.

Y si por algo a tu bebé no le gustó esta experiencia siempre puedes ir a la exposición permanente del Museo que tiene lugares especiales para los más chiquitos.

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Por qué decidí ser mamá de tiempo completo

CT Working Moms

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Soy mamá de tiempo completo. Un término muy estigmatizado, muy criticado en la sociedad actual, y más aún para una mujer que tenía un gran trabajo en una buena empresa, con carrera y maestría.

No puedo decir que fuera una decisión difícil, siempre supe que de ser posible así sería, y afortunadamente pude elegir ser mamá de tiempo completo con el total apoyo de mi marido.

Siempre en el trabajo me gané todos los premios y reconocimientos que había para ganar, mis evaluaciones de desempeño eran las mejores con los mejores comentarios. Y de repente mi vida era estar con un bebito que todo lo pedía llorando, que nunca me decía si mi trabajo como mamá estaba bien hecho o no.

 Y me preguntaba, “¿habré hecho lo correcto?”. Pero creo que esa duda la tenía más por los comentarios y la opinión de la sociedad en general que por mi misma.

Que si voy a perder mi independencia económica, que qué va a pasar si algún día necesito regresar a trabajar, que qué va a pasar con mi carrera, que es mejor darle a mi hijo el ejemplo de una madre trabajadora, que no puedo pasar un día sin estar sucia, que nunca podré tener una comida tranquila.

Creo que hoy en día se habla mucho sobre la mamá trabajadora y lo valioso que es ese ejemplo para sus hijos. Se defiende mucho esa figura, tal vez para darle un poco de consuelo a las mamás que tienen que salir a trabajar, que no tienen la opción de quedarse en casa, pero también las mamás de tiempo completo vivimos nuestros propios rollos mentales.

Dudas acerca de si hicimos lo correcto, tratar de dar explicaciones a quienes nos cuestionan (directa o indirectamente) esta decisión, lidiar con los comentarios que te hacen sentir una mujer “chapada a la antigua”, una mantenida, una floja que decidió quedarse en casa en lugar de regresar a trabajar (¿y saben qué? yo que trabajé en una oficina antes de ser mamá de tiempo completo les puedo decir, me canso más ahora).

Se trata también del enorme cansancio de estar detrás de un bebé todo el día, tener que bañarte en un minuto, tener que comer con dos tenedores en la mano (uno para ti y otro para el bebé), no poder ni ir al baño con la puerta cerrada, estar pensando todo el tiempo a qué jugar con él para que esté estimulado, qué darle de comer que sea sano, los pleitos a la hora de la lavada de dientes, cómo manejar mejor sus berrinches, cómo enseñarle a decir “gracias” y “por favor” …

Se trata de una vida donde ya no uso Excel para hacer modelos financieros sino para hacer la lista de menús que le voy a dar a mi bebé, donde los contactos en mi teléfono dejaron de ser los los compañeros de trabajo y los clientes para convertirse en el pediatra, la farmacia y el Gymboree, y donde uso el internet ya no para leer sobre las últimas noticias en el mundo, sino para darme ideas de cómo hacer la mejor fiesta para mi niño.

Se trata de dejar de lado el reto intelectual y asumir un reto totalmente emocional (y físico). Se trata de dejar a un lado mis necesidades para ver por las necesidades de mi niño.

Y a pesar de todo eso, yo me pregunto ¿y por qué no disfrutar de tiempo completo la mejor etapa de mi hijo y en primera fila si puedo hacerlo? Se trata de disfrutar en primera fila cada cosa que aprende, cada nueva palabra que trata de imitar, cada nueva gracia que se le ocurre. Se trata de disfrutar que te contagie las carcajadas que se echa por cualquier tontería que lo hace reír. Se trata de poder abrazarlo y besarlo en cualquier momento del día que se me antoje.

Se trata de que sea a ti quien busca cada vez que se cae y se pega. Se trata de ser la que sabe descifrar sus palabras. Se trata de vivir la primera vez que se volteó, la primera vez que gateó, la primera vez que caminó, la primera palabra que dijo, y que nadie me lo tenga que contar.

 Y si, también es vivir en primera fila cada berrinche, cada pleito por irse a dormir o por lavarse los dientes, cada angustia si no quiere comer, si ya se enfermó. Pero a pesar de todo y de todos, para mi vale la pena. Y creo que de eso se trata, de que cada una podamos escoger qué es lo que queremos para nosotras y para nuestros hijos, sin juzgarnos.

Se trata de saber que no puedo tenerlo todo, y elegir estar con mi niño durante su infancia, que es cuando más me va a necesitar. Esta fue mi decisión y estoy feliz con ella. A mi me encanta ser una mamá de tiempo completo y en primera fila.

Cool d’Sac

Cool d'Sac

Yo siempre estoy buscando lugares donde un menor de 3 años se pueda divertir, y por muy fácil que pueda parecer que es esto en una ciudad como la Ciudad de México, la verdad es que es muy difícil. Cool d’Sac es uno de mis lugares favoritos. Es un concepto como no he visto en ningún otro lugar en México.

Estas son las razones por las que me encanta este lugar:

Comida:

Cool d’Sac es un restaurante. Una novedad es que, a diferencia de muchos lugares dedicados a niños, aquí hay buena comida. Tienen una muy buena carta que va más allá de pizzas y hamburguesas, ¡lo cual se agradece! (ensaladas gourmet, carnes, pastas, etc). Incluso la comida para niños es más saludable de lo que podrán encontrar en otros lugares, y hasta tienen un plato especial para los más pequeñines (el “Tots plate” que tiene puré de manzana, panela y jamón de pavo en pedacitos muy chiquitos).

Seguridad:

A este lugar solo puedes pasar si vienes con un niño, y al entrar te ponen una pulsera a ti y al niño, que revisarán a la salida para ver que sea el mismo código. No es una pulsera electrónica, pero de algo sirve.

Juegos:

Cool d’Sac tiene muchas estaciones de juegos para todas las edades: mega blocks, manualidades, pintacaritas con disfraces, computadoras, X-box, el típico juego con resbaladilla y telarañas, y lo mejor para mi, un área especial para bebitos.

Me encanta el área de bebés porque es como si fuera un corral cerrado, donde no dejan entrar a los más grandes (así que puedes estar tranquila de que los más grandes no los van a “atropellar”). Ciertamente, (y como en toooodos lados) el área para bebés es muy pequeña comparada con las demás áreas de juegos, pero los chiquitos se divierten aquí y ni cuenta se dan de todos los demás juegos.

La primera vez que llevé a mi bebé fue el día de su primer cumpleaños, pero creo que un bebé podría disfrutar esta área desde que se puede sentar a jugar.

Niñeras:

Si no tienes una niñera que te acompañe a todos lados y te cuide al niño en lo que tu comes tranquilamente este lugar te va a encantar. Aquí tienen personas que se quedan con los niños mientras tu comes. Además, hay mesas justo frente a la zona de los bebés desde donde puedes ver cada segundo a tu niño (y tu niño a ti, por aquello de la ansiedad que les da al separarse de la mamá).

Pantallas:

Esta nota es realmente más para los papás. Otra gran ventaja del lugar es que en el área de mesas (no las que están junto al área de bebés) tienen pantallas que, al menos cada vez que yo he ido, está pasando deportes.

Saliendo con amigas sin niños:

A veces es muy difícil salir con amigas que todavía no tienen bebés porque no todas comprenden muy bien las maromas y malabares que tienes que hacer entre: tratar de comer, darle de comer al bebé, entretenerlo y hacerle caso a la platica de la amiga. Este lugar es ideal para eso. Tienes alguien que te cuide al bebé, donde tu puedes comer tranquilamente, pelar a la amiga y al mismo tiempo vigilar a tu niño en cada segundo, además de que la comida es buena.

Algunas consideraciones adicionales:

  • El lugar se llena mucho en fines de semana, por lo que yo te sugiero ir entre semana.
  • El área de bebés solo tiene una cuidadora, por lo que si hay muchos niños no va a poder estar muy dedicada a tu bebé.
  • Aún cuando el lugar no se llena mucho entre semana por lo general las primeras mesas en llenarse son las que están junto al área de bebés.
  • Lleva calcetines para ti y para tu bebé, para poder entrar al área de bebés.
  • Si tu niño ya dejó el pañal tienen baños chiquitos a su medida, así que no necesitas el reductor aquí.
  • Sólo los niños pagan entrada y no es obligatorio que consumas alimentos mientras estás aquí.

Cool d’Sac está en el Centro Comercial Paseo Interlomas.

Abren de Lunes a Jueves de 11:00 am a 8:00 pm
, Viernes a Domingo , Días Festivos y Vacaciones de 10:00 am a 8:00 pm

Tip para cambiarle el pañal a un niño

Cuando le estas cambiando el pañal a un niño corres el riesgo de tener un “accidente” con un alcance mayor que cuando se trata de una niña. Para estos casos venden unos “cucuruchos” de tela que se llaman “Peepee teepee” (hasta el nombre suena un poco ridículo), para ponerles sobre el pene y que no te “bañen” mientras los cambias.

Yo los probé y la verdad creo que lo más práctico es usar una toallita húmeda sobre el pene. Es más fácil así, si mojan la toallita no hay tanto problema, si mojan el “cucurucho” lo tienes que lavar, pero tampoco lo puedes echar al bote de la ropa sucia porque queda empapado y te mojaría todo lo demás. Además, las toallitas son más largas, así que no es tan fácil que se les caiga, y se pueden usar al final para una última limpiada.

Si de todas formas quieres comprar estos cucuruchos, la última vez los vi en el Palacio de Hierro.

Peepee teepee

Peepee teepee

Comprando pañales

A mucho papás primerizos nos pasa:  ves una oferta en los pañales y los quieres comprar todos, sin pensar cuánto tiempo más tu niño va a usar esa etapa. Si, es mejor comprar por caja, pero trata de no comprar demasiados pañales de una etapa, sobre todo las primeras etapas que es cuando más rápido crecen los bebés.

Si de todas formas quieres comprar muchos pañales los puedes comprar en Costco, donde puedes devolver los pañales que ya no le quedan a tu bebé si la caja está cerrada. Y con la buena noticia de que ni siquiera tienes que guardar el ticket, basta ir a Atención al Cliente y, a través de tu membresia, pueden buscar cuándo fue que compraste esa caja.

En cuanto a marcas de pañales yo probé varias (algunas porque me regalaban, otras por recomendación) y la que me funcionó muy bien fue Huggies Supreme.