Viajando con un chiquito en el avión

en el aviónEn esta época de vacaciones algunos estarán viajando en avión con sus niños, y esto es lo que les puede compartir al respecto.

Documentos

Para un viaje internacional a todos (incluidos bebés) les pedirán pasaporte y visa, si es que aplica. Pero para un viaje nacional lo único que necesitas es llevar un acta de nacimiento del bebé.

Subir líquidos al avión

La primera vez que llevamos a mi niño en un avión lo que más me preocupaba era la prohibición de subir líquidos al avión por aquello de la mamila (yo ya no le daba pecho a mi bebé).

Resulta que esa prohibición no aplica para mamilas ni vasitos entrenadores, ya sea que ya vengan preparadas o vengan solo con agua, listas para mezclarse cuando se la vayas a dar a tu bebé.

A la hora de despegar y aterrizar

Así como a nosotros nos puede pasar que se nos tapen los oídos con los bebés pasa lo mismo, solo que a ellos no los vas a poner a mascar chicle. Aquí lo que puedes hacer es que justo a la hora de despegar o aterrizar trates que tu bebé esté tomando leche o entretenido con su chupón para que no tenga dolor de oídos.

Mi pediatra también nos recomendó ponerle unas gotas en la nariz justo en esos momentos (al despegue y aterrizaje). Consulta con tu pediatra para preguntarle si puedes usar algo así.

Si logras evitar esas complicaciones ya llevas una batalla importantísima ganada, y los pasajeros cercanos te lo agradecerán.

Los otros pasajeros

No te mortifiques. No puedes predecir cómo va a reaccionar tu bebé durante el vuelo, y si se pone a llorar no es como que tu lo estés ocasionando (lo más seguro es que estarás haciendo hasta lo imposible porque no lo haga). Pero nunca va a faltar el pasajero que te haga caras desde que te sientas en tu lugar, sin siquiera saber si tu bebé va a llorar o no en el vuelo. Mi mejor tip: ignóralos.

Aunque nunca lo he aplicado he leído que hay quienes llevan bolsitas con dulces y un mensajito del tipo “Perdón de antemano si nuestro niño hace su viaje más pesado. Les regalamos estos dulces para hacer su viaje más feliz” para los pasajeros más cercanos, o incluso quien les lleva audífonos para que no tengan que escuchar los lloridos de sus bebés. Pero siendo realista, cuando estas planeando un viaje con un bebé tienes tantos pendientes que lo último en lo que piensas es en algo así.

Al abordar

Si no eres miembro premier, viajero frecuente de la aerolínea o pasajero de primera clase, no te preocupes. Cuando viajas con niños chiquitos te van a dejar abordar primero, así que aprovecha esto porque vas a necesitar más tiempo de lo que normalmente necesitabas para acomodarte.

Puedes llevar carreola, pero considera que te pedirán que la dejes en la puerta del avión, así que saca todo lo que tengas ahí antes de abordar.

Al llegar a tu lugar

Deja a la mano la mamila, el chupón, una cobijita, las toallitas húmedas y lo que sea que planees usar para entretener a tu niño durante el vuelo. Piensa en una bolsa donde te pueda caber todo eso que además quepa abajo del asiento (lo más seguro es que tu pañalera no va a caber).

Muchas aerolíneas no cobran más que los impuestos para pasajeros de menos de dos años, pero por lo mismo los bebés viajan en tus piernas. No debes tratar de asegurar a tu bebé al mismo cinturón de seguridad que tu vas a usar, más bien debe ir en tus piernas, y encima de tu cinturón. Lo que yo hice la primera vez que viajé con mi bebé (que todavía era muy pequeño), fue llevarme el rebozo para poder tenerlo asegurado a mi.

Antes de subirte al avión

No se te olvide hacer un último cambio de pañal, no es nada fácil cambiar un pañal en el avión.

 En cuanto a entretenimiento

Si son niños que todavía no caminan todo es más fácil, y hasta puedes tener la enorme suerte de que se duerman durante el vuelo. Pero si ya están en la etapa de querer treparse a todos lados lo más seguro es que lo primero que quieran trepar sea el asiento de adelante. Estos tips te pueden servir:

  • Déjalo jugar con algo que normalmente no le prestas, o sea, tu celular o el iPad (obvio en modo de avión).
  • Si el celular o iPad ya es algo común para él baja aplicaciones o juegos que no conozca.
  • Piensa en sus juguetes favoritos que sean lo más práctico y chiquito posible: carritos, una muñequita, un libro de cuentos pequeño.
  • Crayolas y hojas para dibujar pueden ser muy útiles. Crayola tiene una opción de crayones para pizarrón que son más fáciles de borrar en caso de que decida pintar la mesita del avión y no su hoja.
  • Llévale una botanita que le guste y que no se ensucie fácilmente. Galletitas o los bites de Gerber son la mejor opción.

Espero que estos tips les ayuden. ¡Suerte y buen viaje!

Los errores más comunes de los papás primerizos

El otro día me encontré en BuzzFeed una nota muy divertida (y muy cierta) sobre los errores más comunes que comentemos los papás primerizos, y aunque no me ha tocado todavía pasar por todos ellos aquí les comparto algunos sobre los que si tengo algo de experiencia.

1. Comprar demasiados pañales de etapa “Recién nacido” 

A veces una se emociona porque hay alguna promoción o descuento y no le calculamos muy bien cuánto tiempo más usaran una etapa de pañales.  La buena noticia que yo tuve es que al comprar los pañales por caja en Costco, si la caja está cerrada se pueden devolver.

2. Usar los pañales chicos de todas formas

Si ya no se pudieron cambiar esos pañales que ya no les quedan, mejor regálenlos.  Si el pañal es muy chico no va a tener la absorción que el bebé necesita en la nueva etapa, y si le queda muy grande no se ajusta bien, y créanme, no les van a gustar los accidentes que pueden tener con un pañal más grande.

3. Lastimar el dedito de tu bebé cuando le estás cortando las uñas

Afortunadamente no me ha tocado vivir esto nunca (espero que no me pase), pero un gran consejo que recibí de una enfermera es que con la punta de tu pulgar jalas un poquito la piel del dedito hacia atrás. De esta forma la uña queda más expuesta y fácil de cortar sin llevarte un pedazo de piel en el intento.

4. Dejar que tu bebé juegue con tu teléfono si antes ponerle el “Acceso guiado”

Esta es típica, dejas que tu bebé juegue un ratito con tu iPhone o tu iPad porque le bajaste una aplicación especial para bebés, y cuando menos te das cuenta ya está mandando un mail, publicando algo en tu cuenta de Facebook o borrando tus fotos. En el iPhone y iPad existe una funcionalidad que se llama “Acceso guiado” que hace que al dar tres veces click sobre el botón de inicio el aparato queda bloqueado y sólo se puede usar esa aplicación. Lo pueden activar en Ajustes > General > Accesibilidad > Acceso guiado.

También tengan cuidado si les dan el celular bloqueado. Resulta que el iPhone y iPad tiene una opción  de configuración donde si  alguien intenta meter una clave incorrecta diez veces el contenido se borrará automáticamente. ¡A mi marido ya le tocó vivir esta! Si su teléfono tiene esta modalidad lo pueden desactivar en Ajustes > Código > Borrar Datos.

5. Mover demasiado fuerte a tu bebé para asegurarte de que sigue respirando

Si, es algo inevitable, como papá primerizo quieres ir a asegurarte que tu bebé está respirando cada minuto que está dormido. En lugar de despertarlo puedes poner un dedo justo debajo de su nariz para sentir la respiración.

6. Dejar solo al bebé en la cama … aunque sea sólo un minuto

Ni modo, si necesitas dejarlo en algún lugar y no tienes un corralito o su cuna cerca lo mejor es dejarlo en el piso. Suena muy feo, pero es preferible dejarlo un minuto en el piso a que se pueda caer de la cama o el cambiador. Nunca, por ningún motivo dejen a su bebé en un lugar en el que se pueda caer.

7. Olvidar meter un cambio de ropa en la pañalera

Y típico, el día que la necesitas es el día que se te olvidó. Yo lo que hago es que siempre tengo un cambio de ropa en la pañalera y  otro en el coche, y no los muevo de ahí. El día que uso esos cambios, saco la ropa sucia de la pañalera e inmediatamente pongo un nuevo cambio que se queda ahí hasta el día que lo necesito. Si van muy seguido a algún lugar, por ejemplo la casa de los abuelos, pueden tener ahí otro cambio de ropa.

8. Jugar con tu bebé a subir y bajar cuando acaba de comer

Sobre todo si el bebé tiene reflujo. Esta si me pasó. Acabas de darle de comer al bebé y quieres jugar con él, lo cargas y lo subes y bajas en tus brazos, mientras vas diciendo “aaaaahhhhh”, y en una de esas, una extraña combinación de papilla y leche aterriza, nada más ni nada menos que … ¡en tu boca abierta! Es mejor dejarlos tranquilitos un rato después de que comieron.

9. Olvidarte de ponerle una toallita encima al niño mientras lo cambias

A veces puedes lograr el cambio de pañal sin que se hagan pipí mientras lo haces, pero muchas otras veces justo cuando les abres el pañal hacen pipí. Para que la pipí no llegue a tu ropa (o a tu cara)  puedes poner una toallita húmeda en el pene mientras haces el cambio de pañal.

Venden también unos “cucuruchos” de tela en algunos lugares para esto. Yo la verdad los probé y prefiero mil veces más la toallita. Estos “cucuruchos” son de tela y son muy pequeños, así que muchas veces se pueden salir de su lugar, además de que si hay algún “accidente” los tienes que lavar. Las toallitas húmedas me parecen mejor idea porque son más pesadas y no se salen de su lugar tan fácil, además de que al terminar ya sólo la tienes que tirar.

10. Dejar una bebida sin tapa al alcance de tus niños

Si, la vida cambia totalmente al tener un bebé, y una más de las cosas a la que tienes que ponerle atención que antes no tenías que cuidar es dónde dejas tus vasos y tazas. Particularmente cierto cuando se trata de una bebida caliente. Es impresionante el alcance que pueden tener los niños chiquitos, yo sugeriría dejar las bebidas en el centro de la mesa.

11. No pedir ayuda

Es importantísimo dejarte ayudar, sobre todo cuando el bebé es muy chiquito y a penas estas entendiendo cómo cuidarlo. Y principalmente cuando estas tan cansada que todo se te empieza a olvidar. Hay que dejar el orgullo o la pena a un lado, acepta cualquier ayuda que te ofrezcan.

12. Desvelarte sin una buena razón

Deja a un lado el Candy Crush, la serie de televisión o el libro que estas leyendo. Si bien eso de “cuando el bebé duerme, tu duermes” no siempre puede suceder, aprovecha cada minuto de sueño que puedas tener.Si no lo haces lo vas a lamentar a eso de las 2 a.m., 4 a.m., 6 a.m……

13. Comprar demasiada ropa de bebé

¿Alguna vez han notado que las tallas en ropa de bebés van de 0 a 3 meses, de 3 a 6 meses, de 6 a 9 meses, etc? Es por una razón: los bebés crecen demasiado rápido. Ya cuando llegan al año las tallas empiezan a ser: 12 a 18 meses, 18 a 24 años, 2 años, 3 años, etc. Después del año ya no crecen tan rápido como cuando eran bebitos. En conclusión: no compres demasiada ropa pequeña. Lo que puedes hacer es que si hay un modelito que te encantó lo que puedes hacer es comprar ese mismo en diferentes tallas.

14. Pegarle accidentalmente a tu bebé en la cabeza con el marco de la puerta mientras lo cargas

Sobre todo cuando empiezan a crecer y ya perdiste noción de que tu pequeño bebito ya no es tan chiquito.

15. Salir de casa sin la cantidad suficiente de pañales

Lo más fácil es siempre dejar unos cuantos pañales y una bolsa de toallitas húmedas en el coche, y en los lugares a los que vayan con más frecuencia, como las casas de los familiares. Y en último de los casos, siempre habrá una farmacia o súper cercano al que puedan ir corriendo.

¿Qué les parecen? ¿Qué otras cosas les pasaron?

Aquí pueden ver la lista completa de BuzFeed: http://www.buzzfeed.com/mikespohr/19-rookie-mistakes-parents-make

Y aquí pueden encontrar la “Guía gráfica para padres” completa: http://www.cibermitanios.com.ar/2008/02/guia-grafica-para-padres-primerizos.html

Mamá de tiempo completo

Inicio

Mi nombre es Jimena, tengo 32 años y soy una mamá de tiempo completo por elección. Al ser mamá por elección siempre me he esforzado por ser la mejor mamá que mi hijo pueda tener.

Con una carrera, una maestría y un muy buen trabajo a los 30 años decidí convertirme en mamá de tiempo completo. Cuando tomé esta decisión ninguna de mis amigas estaba en esta etapa de sus vidas todavía. Mis amigas de la prepa, de la universidad, mis amigas del trabajo… todas seguían con sus vidas de pareja y profesional, por lo que todo para mi era nuevo.

Ciertamente tuve el apoyo y consejos de mi mamá y mi hermana, de las abuelitas y tías, pero no tenía una amiga con la que vivir esta etapa o compartir experiencias de las cosas prácticas, del día a día de ser mamá.

Me tocaba descubrir a prueba y error qué podría funcionar a la hora de la comida, del cambio de pañal, del baño, de la dormida, qué jugar, qué rutinas seguir, a dónde salir, cómo hacer de las salidas algo fácil y práctico, y sobre todo cómo reconstruirme y redescrubrirme a mi misma como mamá de tiempo completo.

Conforme fueron pasando los meses decidí escribir todos aquellos tips que me funcionaron para que cuando llegara el momento de tener otro bebé los recordara todos. Ese archivo fue creciendo y creciendo, y hoy que mis amigas comienzan a tener bebés lo empecé a compartir con ellas.

Ese archivo hoy se empieza a transformar post por post en este blog. Sé que todas las mamás somos diferentes y que todos los niños son diferentes, pero escribo este blog para compartir todo lo que he aprendido en estos ya casi dos años de ser mamá, y esperando que algo de lo aprendido le pueda servir a alguien.

Cada etapa por la que ha pasado mi bebé la he investigado en páginas de internet, libros y blogs para saber más al respecto, y me di cuenta de que el mejor contenido siempre está en inglés. Hoy escribo este blog en español esperando que le sirva a alguien en este difícil camino de la maternidad.